Ecosistema Patrimonio Medellín
SCC-100

MARIA MARTINEZ DE NISSER

Por SIERRA VARELA, MARIA RAQUEL · COLOMBIANA · Siglo XXI

Título MARIA MARTINEZ DE NISSER
Autor SIERRA VARELA, MARIA RAQUEL
Fecha 2006
Ubicación Calle 52 x cra 40 y 42 (frente al 40-88)
¿Cómo llegar?
Especificaciones
Tema Siglo XXI
Material Busto en bronce sobre pedestal en concreto acabado en granito pulido.
Dimensiones ALTO: 285 CMS. ANCHO: 60 CMS. PROFUNDIDAD: 60 CMS.
Época Siglo XXI
Comuna 10 - La Candelaria
Barrio La Candelaria- Centro
Sector Avenida La Playa
Ubicación Calle 52 x cra 40 y 42 (frente al 40-88)
Identificador
SCC-100
Fecha
2006
Época
Siglo XXI
Comuna
10 - La Candelaria
Barrio
La Candelaria- Centro
Sector
Avenida La Playa
Ubicación
Calle 52 x cra 40 y 42 (frente al 40-88)
Nacionalidad
Colombiano
Firmado
sí
Material
Busto en bronce sobre pedestal en concreto acabado en granito pulido.
Dimensiones
ALTO: 285 CMS. ANCHO: 60 CMS. PROFUNDIDAD: 60 CMS.
Conjunto
ALTO: 285 CMS. ANCHO: 60 CMS. PROFUNDIDAD: 60 CMS.
Escultura principal
ALTO: 75 cms. ANCHO: 40 cms. PROFUNDIDAD: 40 cms. MATERIAL: Bronce
Pedestal
ALTO: 190 cms. ANCHO: 64 cms. PROFUNDIDAD: 64 cms. MATERIAL: Concreto, granito pulido
Peana
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Base
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Tiene base
no
Tiene pedestal
sí
Tiene peana
no
Tiene cerramiento
no
Tiene urna
no
Tiene hornacina
no
Tiene retablo
no
Tiene otro elemento
no
Elementos relacionados
Pedestal en concreto y granito pulido.
Entidad de custodia
Secretaría de Cultura Ciudadana
Teléfono
6043855555, ext. 5097
Correo
culturaciudadana@medellin.gov.co
Otros datos
Se traslada en 2019 de la esquina dae las mujeres, hacia la Av La Playa, entre cr. 42 (Córdoba) y cr. 40. Reubicación mediante proyecto de la EDU.

Sobre la escultura

María Martínez De Nisser: El busto que rescata a una heroína antioqueña

En la avenida La Playa de Medellín, un rostro de bronce mira sereno al transeúnte. Es el homenaje a una mujer que, en el siglo XIX, desafió las normas de su tiempo para luchar por la libertad y dejar su testimonio escrito. Descubre la historia detrás de esta escultura y por qué forma parte de un proyecto para reescribir la memoria de la ciudad.

Una mujer adelantada a su tiempo

Imagina vivir en la Colombia del siglo XIX, una época donde el papel de la mujer estaba mayormente confinado al hogar. María Martínez De Nisser, nacida en Sonsón, Antioquia, en 1812, rompió ese molde de manera extraordinaria.

Desde muy joven, un profundo sentimiento libertario la impulsó a unirse a los ejércitos patriotas. No fue una decisión fácil: tuvo que superar dificultades y críticas por el solo hecho de ser mujer. Sin embargo, se convirtió en una de las primeras en luchar codo a codo con los hombres en el campo de batalla.

Pero su aporte no fue solo con la espada. María destacó por su capacidad oratoria, arengando a las tropas en una práctica que, hasta entonces, estaba reservada exclusivamente a los hombres. Además, tuvo la visión de dejar un testimonio escrito: un libro titulado “Diario de los sucesos de la revolución de la provincia de Antioquia en los años 1840 y 1841”, un documento invaluable para entender la historia regional.

Su vida personal también tuvo momentos trágicos. Se casó con el ingeniero sueco Pedro Nisser y la pareja tuvo dos hijos, quienes lamentablemente fallecieron a causa del inclemente sol en las minas de oro de Aroní. María falleció en Medellín en 1872, dejando un legado de valentía e intelectualidad.

Un homenaje moderno en el corazón de la ciudad

Este busto no es una reliquia del pasado, sino una creación contemporánea. Fue realizado por la escultora María Raquel Sierra Varela y se instaló en la avenida La Playa en el año 2020. Su colocación respondió a una iniciativa muy clara: sumar rostros femeninos a un paisaje urbano que tradicionalmente había honrado casi exclusivamente a hombres.

La obra forma parte de una “vitrina escultórica” compuesta por 34 bustos. De ellos, catorce son de mujeres que, como María Martínez, marcaron el devenir de la región. Este conjunto busca, de manera explícita, estimular nuevas narrativas y reivindicar los aportes de la mujer a la construcción de la identidad de Medellín.

¿Qué vemos cuando miramos este busto?

Al acercarte a la escultura, lo primero que notarás es su presencia serena y directa. Está colocada sobre un pedestal a la altura de la vista, invitándote a un encuentro cara a cara. Aquí te guiamos en una observación detallada.

La figura y su composición

* Formato clásico: Se trata de un busto, es decir, representa la cabeza, el cuello y la parte superior del torso. Este formato es tradicional en la escultura conmemorativa, ya que permite una identificación inmediata con el personaje.

* Postura y mirada: La figura mantiene un eje vertical firme. La cabeza está ligeramente proyectada hacia adelante, como si estuviera en actitud de arengar o dirigirse al espectador. La mirada es frontal y tranquila, transmitiendo determinación.

* Estilo figurativo: El tratamiento del rostro es realista y reconocible. Los rasgos faciales (ojos, nariz, boca) están modelados con cuidado y detalle, lo que busca generar una conexión humana con quien la observa.

El lenguaje de la indumentaria

Uno de los elementos más llamativos es la vestimenta:

* Uniforme militar: Lleva un cuello alto y abotonado, típico de las indumentarias formales y militares de la época.

* Hombreras o charreteras: En ambos hombros se aprecian estos detalles, que son símbolos universales de rango y autoridad militar. Esta elección no es casual: refuerza visualmente su papel como integrante de los ejércitos patriotas.

La materialidad: bronce, tiempo y tacto

Aunque no contamos con un informe técnico que lo confirme, la observación permite plantear hipótesis plausibles sobre los materiales:

* Apariencia metálica: La escultura presenta un tono marrón-dorado, con zonas en el torso y hombros donde predomina un verde característico (conocido como “verdín” o pátina). Esta combinación es típica del bronce expuesto a la intemperie.

* El paso del tiempo: Las áreas verdosas son probablemente el resultado de la exposición atmosférica desde su instalación en 2020. El bronce, al oxidarse naturalmente, crea esta pátina que le da un aura de historicidad.

* Un rostro brillante: Si observas con atención, notarás que el rostro tiene un brillo más acentuado y un color más cálido que el torso. Esto podría deberse a que ha sido pulido por el contacto de las personas (un gesto común de interacción con las esculturas públicas) o a limpiezas selectivas durante su mantenimiento.

Claves para interpretar su significado

Este busto no es solo un retrato; es un dispositivo de memoria cargado de significados. Estas son algunas claves para entenderlo en profundidad.

1. Reivindicación de la agencia femenina

La obra corrige una omisión histórica. Durante décadas, los monumentos públicos celebraron casi exclusivamente a hombres. Al colocar aquí a María Martínez, se visibiliza a la mujer como sujeto activo de la historia, no como mera espectadora. Se honra su coraje, su palabra pública y su acción directa en la esfera política y militar.

2. La autoridad de la palabra y la espada

La escultura sintetiza sus dos grandes facetas:

* La combatiente: El uniforme y las hombreras hablan de su rol en el campo de batalla.

* La intelectual: Aunque no lleva un libro esculpido, la placa y el conocimiento de su biografía recuerdan que fue una cronista que documentó los hechos revolucionarios. Es un homenaje a la mujer que piensa, escribe y da testimonio.

3. Un proyecto urbano con propósito

El busto gana otra capa de significado por su ubicación. No está solo: es una pieza más en una galería al aire libre que ahora incluye a 14 mujeres. Esto transforma la avenida La Playa en un espacio pedagógico, donde el ciudadano puede hacer un recorrido y descubrir historias que antes eran marginales. Es una forma de reescribir simbólicamente la ciudad.

4. Diálogo entre el pasado y el presente

La figura representa a una persona del siglo XIX, pero la escultura es del siglo XXI. Este desfase nos habla de cómo las comunidades del presente deciden a quiénes recordar y cómo hacerlo. Es un acto de memoria activa que dice: “Esta historia importa hoy, y queremos que tenga un lugar visible en nuestro espacio compartido”.

Detalles y curiosidades que enriquecen la historia

* ¿Un uniforme histórico exacto? Las hombreras y el cuello alto sugieren un atuendo militar, pero no tenemos constancia de que sea una réplica fiel del uniforme que ella usó. Es muy probable que funcione como un símbolo genérico de autoridad que comunica su rol, más que como una recreación arqueológica.

* Más allá de la batalla: Aunque la iconografía prioriza su faceta militar, su legado escrito es igual de importante. Su “Diario…” es una fuente primaria clave para historiadores.

* Una vida con matices: Su matrimonio con un ingeniero sueco y la tragedia familiar de perder a sus hijos muestran a una mujer con una vida compleja, lejos de los estereotipos simplistas de “heroína”.

* Interacción viva: El posible brillo en el rostro por el tacto del público indica que la obra no es un fósil: está viva, es tocada y apropiada por la gente, completando así su función conmemorativa.

Una invitación a mirar la ciudad con otros ojos

La próxima vez que camines por la avenida La Playa en Medellín, detente frente al busto de María Martínez De Nisser. Ya no verás solo un rostro de bronce. Verás a una mujer que se atrevió a hablar donde solo hablaban hombres, a luchar donde solo combatían hombres y a escribir su propia versión de la historia.

Esta escultura es una invitación a preguntarnos: ¿A quiénes recordamos en nuestros espacios públicos? ¿Qué historias hemos omitido? Te invitamos a explorar el resto de bustos que la acompañan, a descubrir las otras trece mujeres y, sobre todo, a reflexionar sobre las muchas voces que, como la de María, merecen ser escuchadas y vistas en la construcción de nuestra memoria colectiva.