Ecosistema Patrimonio Medellín
SCC - 080

FORMAS

Por MATTO, FRANCISCO · URUGUAYO · SIGLO XX

Título FORMAS
Autor MATTO, FRANCISCO
Fecha 1997
Ubicación Carrera 92 con calle 35
¿Cómo llegar?
Especificaciones
Tema Siglo XX
Material Construcción geométrica en hormigón reforzado y pintura acrílica.
Dimensiones ALTO: 850 cms. ANCHO: 670 cms. PROFUNDIDAD: 399 cms.
Época Siglo XX
Comuna 12 - La América
Barrio Santa Mónica
Sector Parque del Ajedrez
Ubicación Carrera 92 con calle 35
Identificador
SCC - 080
Fecha
1997
Época
Siglo XX
Comuna
12 - La América
Barrio
Santa Mónica
Sector
Parque del Ajedrez
Ubicación
Carrera 92 con calle 35
Nacionalidad
Uruguayo
Firmado
sí
Material
Construcción geométrica en hormigón reforzado y pintura acrílica.
Dimensiones
ALTO: 850 cms. ANCHO: 670 cms. PROFUNDIDAD: 399 cms.
Conjunto
ALTO: 850 cms. ANCHO: 670 cms. PROFUNDIDAD: 399 cms.
Escultura principal
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Pedestal
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Peana
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Base
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Tiene base
no
Tiene pedestal
no
Tiene peana
no
Tiene cerramiento
no
Tiene urna
no
Tiene hornacina
no
Tiene retablo
no
Tiene otro elemento
no
Elementos relacionados
MATERIALES Y TECNICA: Construcción geométrica en hormigón reforzado y pintura acrílica.
Entidad de custodia
Secretaría de Cultura Ciudadana
Teléfono
6043855555, ext. 5097
Correo
culturaciudadana@medellin.gov.co

Sobre la escultura

Formas, el tótem que llegó del sur

Al caminar por el Parque del Ajedrez, en el barrio Santa Mónica de Medellín, una presencia colorida y vertical llama la atención. Se trata de 'Formas', una monumental escultura del artista uruguayo Francisco Matto. No es una figura reconocible al primer vistazo, sino un conjunto de columnas y volúmenes que invitan a la curiosidad y al descanso. Más que una simple decoración, es un hito en el paisaje urbano que guarda un secreto: su lenguaje visual bebe de las antiguas culturas indígenas del sur de América, ofreciendo una conexión única con nuestro continente.

Un artista que miró hacia casa

En una época en la que muchos artistas latinoamericanos viajaban a Europa en busca de inspiración, Francisco Matto (1911-1995) eligió otro camino. Nacido en Montevideo, recorrió el sur del continente y encontró su musa en las grandes culturas indígenas. Lo que más le impactó fueron los postes funerarios de madera que marcaban los cementerios aborígenes. Esas columnas talladas, a menudo pintadas, que se alzaban hacia el cielo como guardianes de la memoria, se convirtieron en la semilla de su obra.

De esa fascinación nació su gusto por construir tótems, objetos ceremoniales que representan un clan o una comunidad. 'Formas' es heredera directa de esa tradición. La pieza llegó a Medellín y se instaló en 1997, durante el Festival Internacional de Arte de la ciudad, transformándose desde entonces en un punto de encuentro y un símbolo apreciado por los vecinos del barrio.

Una guía para mirar 'Formas'

¿Qué vemos exactamente cuando nos paramo frente a esta escultura? Es útil desglosar su apariencia, que a primera vista puede parecer abstracta pero está llena de detalles sugerentes.

Una silueta que domina el espacio

Lo primero que notamos es su escala monumental. La obra es claramente más grande que una persona, lo que la convierte en un punto de referencia dentro del parque. Está compuesta por varias columnas o bloques verticales de distintos tamaños y formas, apilados y ensamblados como si fueran los miembros de una misma estructura.

Formas y colores

* Volúmenes esenciales: Encontramos prismas, un bloque trapezoidal y, en un costado de la base, un disco circular prominente que actúa como un contrapunto redondo entre tantas líneas rectas.

* Coronas con personalidad: Si miramos hacia arriba, los cortes superiores de las columnas no son planos. Algunos tienen forma de 'dientes' escalonados, mientras otros muestran contornos curvos que podrían recordar vagamente la silueta de una cabeza o un perfil estilizado.

* Un color que unifica: Toda la estructura está pintada de un color naranja rojizo intenso y uniforme. Este tono cálido le da vida y la hace visible desde la distancia, unificando las diferentes piezas en un solo conjunto.

Texturas y huellas del tiempo

Al acercarnos, la superficie monocromática revela más secretos. Se pueden ver estrías lineales y agujeros circulares regulares que parecen huellas de su proceso de fabricación o ensamblaje. Con el paso de los años, también son visibles las marcas de su vida al aire libre: desconchados en la pintura de la base, algo de suciedad acumulada y hasta pequeños grafitis. Estas ‘heridas’ no restan valor; por el contrario, cuentan la historia de su diálogo con la ciudad y la gente.

El juego de los vacíos

Uno de los aspectos más ingeniosos de la obra son los huecos o espacios vacíos que quedan entre las diferentes piezas. No es un bloque macizo, sino una construcción porosa. Estos vacíos actúan como ventanas o marcos naturales que enmarcan la vista de los árboles del parque y la calle detrás de ella. Invitan a mirar a través de la escultura, integrando el paisaje como parte de la experiencia.

Claves para entender su significado

'Formas' no tiene una única interpretación correcta, pero varios caminos nos ayudan a descifrar su riqueza simbólica y su función.

1. El legado del tótem

La referencia más clara es a la tradición de los tótems indígenas que tanto inspiraron a Matto. Estas estructuras verticales solían representar linajes, historias familiares o seres espirituales. Al evocar esta forma, 'Formas' actúa como un símbolo de comunidad y memoria colectiva en el espacio público moderno. No es casualidad que en el catálogo se sugiera que 'pareciera representar una familia'. Cada columna, con su forma única, podría verse como un individuo, unido a los demás en una misma estructura.

2. Símbolos elementales

La presencia del disco circular en la base abre otra puerta interpretativa. Por su forma y posición, fácilmente puede leerse como una alusión al sol o a una rueda. Son símbolos universales de vida, ciclo y movimiento. Esta lectura elemental conecta la obra con un imaginario ancestral, pero de una manera abierta que permite que cada espectador complete el significado.

3. Una escultura para habitar, no solo para mirar

'Formas' trasciende la idea de escultura como un objeto aislado sobre un pedestal. Gracias a su emplazamiento sobre una plataforma, con bancos cercanos, y a los vacíos que enmarcan vistas, se convierte en un mueble urbano y un mirador. Su función es relacional: invita a sentarse frente a ella, a pasar a su lado, a usarla como referencia para un encuentro. En términos del arte contemporáneo, podríamos decir que opera en el 'campo expandido' de la escultura, donde los límites entre objeto, arquitectura y paisaje se desdibujan para crear una experiencia integral.

Detalles que cuentan una historia

* ¿De qué está hecha? Este es uno de los misterios más interesantes. Las marcas en su superficie (las estrías y agujeros) son típicas de procesos de moldeado, como los usados en el hormigón. Es muy probable que el material sea hormigón pintado, un material duradero para el arte público. Sin embargo, es una curiosa paradoja, porque Matto era conocido por sus tótems de madera pintada. Esta posible traducción de una técnica tradicional (madera) a un material moderno (hormigón) es en sí misma una declaración sobre la evolución del arte.

* Un ensamblaje puzzle: La obra no fue esculpida de una sola pieza. Las juntas visibles indican que fue construida por módulos ensamblados in situ, como un gran Lego artístico. Esto habla de un proceso de planificación y montaje complejo.

* Un testigo del tiempo: Los desconchados, repintes y grafitis leves no son solo signos de deterioro. Son la prueba de que la escultura está viva en el espacio público, que ha sido intervenida, cuidada (a veces de forma imperfecta) y apropiada por la comunidad. Su historia no terminó en 1997; sigue escribiéndose.

Un puente entre dos mundos

'Formas' de Francisco Matto es mucho más que una escultura en un parque. Es un encuentro poético entre el pasado indígena y el presente urbano, entre la solemnidad de un poste funerario y la vitalidad de un lugar de encuentro cotidiano. No nos da respuestas cerradas, sino que nos ofrece formas, colores y espacios para que nosotros construyamos nuestras propias preguntas y conexiones.

La próxima vez que pases por el Parque del Ajedrez en Santa Mónica, tómate un momento. Siéntate en uno de sus bancos, observa cómo la luz juega con su color naranja y cómo los huecos enmarcan el verde de los árboles. Deja que este tótem moderno te hable de historias antiguas y de la belleza de construir comunidad, pieza a pieza, en el corazón de la ciudad.