Ecosistema Patrimonio Medellín
SCC - 030

GASPAR DE RODAS

Por CANO ECHANDIA, JAIRO · COLOMBIANO · Siglo XX

Título GASPAR DE RODAS
Autor CANO ECHANDIA, JAIRO
Fecha 1963
Ubicación Calle 52 con carrera 40 (Frente al Teatro P.T.U.)
¿Cómo llegar?
Especificaciones
Tema Siglo XX
Material Busto en bronce, pedestal y peana en concreto reforzado, basamento en concreto y piedra de Valdivia.
Dimensiones ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD:
Época Siglo XX
Comuna 10 - La Candelaria
Barrio La Candelaria
Sector Av. La Playa x Teatro Pablo Tobón U.
Ubicación Calle 52 con carrera 40 (Frente al Teatro P.T.U.)
Identificador
SCC - 030
Fecha
1963
Época
Siglo XX
Comuna
10 - La Candelaria
Barrio
La Candelaria
Sector
Av. La Playa x Teatro Pablo Tobón U.
Ubicación
Calle 52 con carrera 40 (Frente al Teatro P.T.U.)
Nacionalidad
Colombiano
Firmado
sí
Material
Busto en bronce, pedestal y peana en concreto reforzado, basamento en concreto y piedra de Valdivia.
Dimensiones
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD:
Conjunto
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD:
Escultura principal
ALTO: 90 cms. ANCHO: 67 cms. PROFUNDIDAD: 36 cms. MATERIAL: Busto en bronce
Pedestal
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Peana
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Base
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Tiene base
sí
Tiene pedestal
sí
Tiene peana
sí
Tiene cerramiento
no
Tiene urna
no
Tiene hornacina
no
Tiene retablo
no
Tiene otro elemento
sí
Elementos relacionados
Posee placa de identificación en grano negro, en la parte frontal del pedestal.
Entidad de custodia
Secretaría de Cultura Ciudadana
Teléfono
6043855555, ext. 5097
Correo
culturaciudadana@medellin.gov.co
Otros datos
Se traslada en 2019 de la Av. la Playa entre Av. Oriental y El Palo, hacia la Av La Playa con cr. 40 . Reubicación mediante proyecto de la EDU.

Sobre la escultura

Gaspar De Rodas: la memoria de un conquistador en la Avenida La Playa

Introducción: Un rostro de bronce en la ciudad

En el ajetreo diario de la Avenida La Playa, entre el ruido de los autos y el vaivén de los peatones, un rostro serio y barbado observa desde su pedestal. Es el busto de Gaspar De Rodas, un conquistador español del siglo XVI. Esta escultura pública no es solo una pieza de arte; es un fragmento de memoria urbana que nos invita a preguntarnos: ¿quiénes son las figuras que decidimos recordar en nuestras calles y por qué?

¿Quién fue Gaspar De Rodas? El hombre detrás del busto

Para entender la escultura, primero hay que conocer al personaje que representa. Gaspar De Rodas no es un personaje de ficción, sino una figura histórica real.

Nació en 1518 en Trujillo, Extremadura (España), y murió en 1607 en la antigua ciudad de Antioquia. Su legato histórico se centra en su papel como uno de los primeros gobernadores de la región de Antioquia durante la época colonial.

Su huella en la historia local es concreta: en 1574, la Corona española le asignó tierras en el Valle de Aburrá (el corazón de lo que hoy es el área metropolitana de Medellín) con un encargo muy específico: fundar hatos y estancias para producir alimentos. En ese momento, las ciudades mineras cercanas, como Cáceres y Zaragoza, necesitaban abastecerse. La labor de De Rodas, por tanto, está vinculada al momento fundacional de la actividad económica y poblacional en esta zona. Podríamos verlo como un administrador colonial cuyas decisiones ayudaron a sentar las bases para el desarrollo posterior del territorio.

La escultura: una guía para mirar

Si te detienes frente a esta obra, ¿qué es lo que ves exactamente? Vamos a observarla paso a paso.

Un retrato con aura de autoridad

La escultura es un busto, es decir, representa al personaje desde el pecho hacia arriba. Está montado sobre un pedestal de piedra rectangular, una presentación clásica y solemne que eleva la figura y la dota de importancia.

El rostro de Gaspar De Rodas muestra a un hombre maduro, de expresión seria y concentrada. Lleva una barba y un bigote abundantes y bien cuidados, un detalle que en su época denotaba madurez y estatus. Los ojos, profundos, parecen mirar más allá del espectador, hacia un horizonte lejano.

La indumentaria: el traje del poder

Lo que más llama la atención es su vestimenta, que nos habla de su rango y época:

* El casco: Lleva un casco de ala ancha, típico de los militares de los siglos XVI y XVII. En la parte superior tiene un adorno, que podría ser una pluma o una borla, un detalle que añade jerarquía y distinción.

* La gorguera: Alrededor de su cuello luce una gorguera plisada, esas famosas “lechuguillas” de tela almidonada que fueron moda en las cortes renacentistas. Es un símbolo claro de elegancia y posición social.

* El peto y el medallón: Sobre el pecho se distingue una coraza o peto. En su centro, hay un medallón circular en relieve. Este elemento es muy significativo: en el arte conmemorativo, estos medallones solían contener escudos de armas, insignias o retratos en miniatura, sirviendo como un sello de identidad y legitimación de la figura representada.

Material y factura: la textura de la historia

A simple vista, la escultura tiene un aspecto metálico oscuro, con zonas que brillan cuando les da la luz. Aunque la ficha técnica oficial no lo especifica, todo apunta a que está hecha en bronce, un material noble y muy duradero, ideal para esculturas que deben resistir a la intemperie.

Si te acercas (o si lo imaginas), notarás que la superficie no es lisa y perfectamente pulida. Al contrario, en la barba y en los pliegues de la gorguera se aprecian las marcas del modelado, las huellas dejadas por las herramientas del escultor. Esto le da un carácter realista y expresivo, transmitiendo una sensación de vida y humanidad que un acabado impecablemente liso quizás no lograría.

Claves para interpretar la obra: ¿Por qué está aquí?

Este busto no fue colocado en un museo, sino en un separador vial de una de las avenidas más importantes de Medellín. Esta elección no es casual y abre varias lecturas.

1. Un monumento a la memoria selectiva

La escultura forma parte de un “panteón urbano” de personajes ilustres a lo largo de la Avenida La Playa. Al incluir a Gaspar De Rodas, la ciudad está haciendo una selección de su propio pasado. Decide recordar y honrar la figura de un conquistador y administrador colonial como parte fundamental de su historia. Esto nos invita a reflexionar: ¿qué otras historias o personajes (indígenas, africanos, mujeres) no están representados en estos pedestales? La obra, por sí misma, es un punto de partida para conversar sobre cómo se construye la memoria colectiva.

2. La conquista como origen de la ciudad moderna

El busto conecta directamente el Medellín contemporáneo, dinámico y urbano, con un pasado lejano de conquista y ordenamiento territorial. Gaspar De Rodas no es recordado aquí como un guerrero, sino como un gestor que organizó la producción de alimentos. De alguna manera, la escultura legitima la historia colonial como el origen necesario del progreso y la consolidación del valle. Es una narrativa que vincula el desarrollo económico actual con aquellas primeras decisiones del siglo XVI.

3. Arte público como herramienta cívica

Al estar en un espacio de tránsito masivo, el busto cumple una función educativa y de señalización histórica. No requiere entrada a un museo; la historia se encuentra con el ciudadano en su camino al trabajo o a casa. La placa en el pedestal, con sus fechas y referencias, actúa como una pequeña cápsula informativa en el paisaje urbano.

Detalles y curiosidades que quizás no viste

* Un escultor con oficio: El autor de la obra es Jairo Cano Echandía, de quien se sabe que fue discípulo de Eladio Vélez, un maestro que tuvo una reconocida escuela de arte en Itagüí. Cano se especializó en esculpir personajes históricos, lo que explica el cuidadoso y respetuoso tratamiento que le dio a esta figura.

* Un misterio en el pecho: El medallón circular en el peto es un detalle intrigante. ¿Contendrá un escudo tallado? ¿Las iniciales de De Rodas? Sin un examen más detallado, su contenido exacto es un pequeño enigma que la escultura guarda.

* Parte de un sistema: Este busto no está solo. Es una pieza de un catálogo patrimonial vivo. La ciudad de Medellín tiene registradas más de 500 esculturas públicas y privadas, y existen políticas para su conservación. Este busto, gracias a su material resistente y a su ubicación, parece estar en buen estado, lo que sugiere que ha recibido mantenimiento.

* Un diálogo con el entorno: Fíjate en su emplazamiento. Está rodeado de vegetación y asfalto, entre el flujo constante de la ciudad. Esta ubicación no busca el silencio de un parque, sino la visibilidad y el dinamismo de la avenida. La obra está diseñada para ser vista de frente, pero también en un vistazo rápido desde un auto o desde la acera de enfrente.

Conclusión: Más que un rostro en el tráfico

El busto de Gaspar De Rodas en la Avenida La Playa es mucho más que una decoración. Es un nudo donde se cruzan el arte, la historia y el espacio público. Nos habla de cómo una ciudad elige representar sus orígenes, utilizando el lenguaje formal del retrato conmemorativo para instalar ciertas narrativas en la conciencia colectiva.

La próxima vez que pases por allí, tómate un momento. Mira ese rostro de bronce, su gorguera plisada y su mirada perdida. Detrás de él, encontrarás no solo la vida de un extremeño del siglo XVI, sino también las preguntas de una sociedad del siglo XXI sobre su identidad, su memoria y los monumentos que decide levantar en sus calles. Cada escultura pública es una pregunta hecha de metal o piedra: ¿qué historia queremos contar?