Ecosistema Patrimonio Medellín
SCC - 157

MUJER SENTADA

Por BOTERO, FERNANDO · COLOMBIANO · SIGLO XX

Título MUJER SENTADA
Autor BOTERO, FERNANDO
Fecha 1991
Ubicación Carrera 52 con calle 52
¿Cómo llegar?
Especificaciones
Tema Siglo XX
Material Bronce fundido, base en concreto con enchape en piedra royal veta.
Dimensiones ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD:
Época Siglo XX
Comuna 10 - La Candelaria
Barrio La Candelaria
Sector Plazoleta de las Esculturas, Museo de Antioquia
Ubicación Carrera 52 con calle 52
Identificador
SCC - 157
Fecha
1991
Época
Siglo XX
Comuna
10 - La Candelaria
Barrio
La Candelaria
Sector
Plazoleta de las Esculturas, Museo de Antioquia
Ubicación
Carrera 52 con calle 52
Nacionalidad
Colombiano
Firmado
no
Material
Bronce fundido, base en concreto con enchape en piedra royal veta.
Dimensiones
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD:
Conjunto
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD:
Escultura principal
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL: Bronce
Pedestal
ALTO: ANCHO: PROFUNDIDAD: MATERIAL:
Peana
ALTO: 116 cms. ANCHO: 120 cms. PROFUNDIDAD: 135 cms. MATERIAL: Bronce
Base
ALTO: 41 cms. ANCHO: 130 cms. PROFUNDIDAD: 145 cms. MATERIAL: Concreto y piedra
Tiene base
sí
Tiene pedestal
no
Tiene peana
no
Tiene cerramiento
no
Tiene urna
no
Tiene hornacina
no
Tiene retablo
no
Tiene otro elemento
no
Elementos relacionados
MATERIALES Y TECNICA: Bronce fundido, base en concreto con enchape en piedra royal veta.
Entidad de custodia
Secretaría de Cultura Ciudadana
Teléfono
6043855555, ext. 5097
Correo
culturaciudadana@medellin.gov.co
Otros datos
La escultura se instala en este sitio en el año 2002

Sobre la escultura

Mujer Sentada: el torso monumental de Botero que invita a jugar

Introducción: una presencia rotunda en la ciudad

Si caminas por el corazón de Medellín, es difícil no detenerte ante ella. La 'Mujer Sentada' de Fernando Botero es una escultura de bronce que domina la plaza con su volumen generoso y su enigmática incompletud. No tiene rostro ni manos, pero su presencia es tan poderosa que convoca a miles de transeúntes cada día. Más de tres décadas después de su creación, esta obra sigue hablando de sensualidad, de tradición artística y de cómo el arte público puede convertirse en un juego compartido.

Fernando Botero: el artista de las formas generosas

Para entender esta escultura, hay que conocer a su creador. Fernando Botero es el artista colombiano más reconocido internacionalmente, nacido en Medellín en 1932. A lo largo de su carrera, desarrolló un estilo único y fácil de identificar, popularmente conocido como 'Boterismo'. ¿En qué consiste? Básicamente, en representar personas, animales y objetos con un volumen exagerado y redondeado, como si estuvieran inflados con una gracia especial.

Botero no solo pinta; también es un escultor prolífico. Su conexión con Medellín es profunda, y una muestra de ello es la donación que hizo a su ciudad natal: 23 esculturas de bronce para que vivieran permanentemente en el espacio público. Todas ellas se encuentran en la Plaza Botero, un sitio de encuentro y orgullo local. La 'Mujer Sentada' es una de esas piezas donadas, un regalo del artista para el disfrute de todos.

Un paseo por la Plaza Botero

La escultura está ubicada exactamente en la intersección de la Carrera 52 con la Calle 52, en el centro de Medellín. Esta plaza, que lleva el nombre del artista, es uno de los puntos más transitados y vibrantes de la ciudad. No es un museo silencioso, sino un espacio abierto donde la gente pasa de camino al trabajo, se encuentra con amigos o simplemente pasea.

Aquí, el arte convive con la vida cotidiana. Las 23 esculturas de Botero se distribuyen por la plaza, creando un museo al aire libre. La 'Mujer Sentada' comparte este entorno con otras figuras femeninas, masculinas, animales e incluso partes del cuerpo, pero las mujeres son las protagonistas: representan la mitad de las obras expuestas. Este conjunto transforma el lugar en una experiencia artística accesible para todos, sin necesidad de pagar una entrada.

Guía visual: cómo es la 'Mujer Sentada'

Imagina una figura femenina desnuda, sentada, que te mira (aunque no tenga ojos) desde lo alto de un pedestal. Vamos a describirla paso a paso.

Material y fabricación:

* La escultura está hecha de bronce, un material noble y resistente.

* Fue fundida en 1991 en la Fonderia d'Arte M. Del Chiaro, en Pietrasanta, Italia. Este detalle nos habla de la madurez de Botero, quien para esa época ya trabajaba regularmente con los mejores talleres de fundición europeos.

La figura:

* Su escala es monumental: es significativamente más grande que una persona real. Si te paras a su lado, te hará sentir pequeño.

* El cuerpo se define por curvas amplias, redondeadas y tensas. Los senos, el vientre, los muslos y los glúteos están exagerados, creando una silueta de volúmenes puros y continuos.

* Está en una postura sentada, con el torso erguido y las piernas abiertas hacia el frente.

* El detalle más llamativo: carece de cabeza y sus brazos están 'cortados' a la altura de los codos. Estos cortes no son irregulares ni toscos; al contrario, son superficies perfectamente lisas, planas y pulidas, que tienen el mismo color y textura que el resto de la escultura.

La base:

* La figura descansa sobre un pedestal cúbico de color marrón oscuro (probablemente de bronce o acero corten).

* Este pedestal, a su vez, está sobre una base amplia de piedra clara, como mármol o granito pulido.

* Este conjunto permite que la gente camine a su alrededor y la observe desde todos los ángulos. Fue claramente pensada para ser vista en 360 grados.

¿Por qué le faltan la cabeza y los brazos?

Este es el gran enigma de la obra. A primera vista, uno podría pensar que fue vandalizada, pero los hechos nos dicen otra cosa. Los cortes son demasiado perfectos, demasiado limpios, y forman parte de la pieza desde su creación.

La interpretación más plausible es que se trata de una decisión artística deliberada de Botero. ¿Qué busca el artista con esto?

1. Centrar la atención en el volumen: Al eliminar el rostro (y con él, cualquier expresión o identidad) y las manos, toda nuestra mirada se concentra en la masa escultórica, en la belleza de las formas redondeadas y en la ocupación del espacio.

2. Dialogar con la historia del arte: Esta fragmentación recuerda directamente a los torsos de la escultura clásica grecorromana. Las estatuas de la antigüedad han llegado a nosotros muchas veces mutiladas por el tiempo, y esos fragmentos (especialmente los torsos) se han convertido en símbolos de belleza atemporal. Botero parece hacer un guiño a esa tradición, pero con su lenguaje volumétrico característico.

3. Invitarnos a jugar: Como señala la descripción oficial, la figura incompleta propone un juego imaginativo. Ante la ausencia, nuestra mente tiende a completar lo que falta. ¿Cómo sería su rostro? ¿Qué estaría haciendo con sus manos? La obra se vuelve interactiva, no porque la toquemos (que también pasa), sino porque activa nuestra imaginación.

El lenguaje de Botero: volumen, tacto y juego

La 'Mujer Sentada' es un manual básico del 'Boterismo'. Su estética se basa en unos principios claros:

* La exaltación del volumen: Las formas no son realistas, sino una celebración de la plenitud y la abundancia. No se trata de representar obesidad, sino de explorar la potencialidad escultórica de la curva y la redondez.

* Una sensualidad táctil: El bronce tiene una pátina cálida y suave. Las formas son tan invitativas que la gente no puede evitar tocarlas. Esto ha dejado una huella visible: en las zonas más prominentes (como las rodillas, el vientre o los senos), el bronce está más brillante y pulido por el contacto de miles de manos. Es una prueba física de la apropiación ciudadana de la obra.

* Monumentalidad accesible: A pesar de su gran tamaño, no es una figura distante. Su ubicación en plena plaza, sin barreras, la hace cercana. Puedes rodearla, mirarla desde abajo, y sí, acariciarla.

* El tema de la mujer: En el conjunto de la Plaza Botero, la mujer es el tema central. Botero la representa en diversas actitudes, siempre con esa dignidad monumental. La 'Mujer Sentada' es una versión particularmente poderosa y enigmática de este arquetipo.

Detalles que cuentan una historia

Más allá de lo evidente, hay algunos aspectos que hacen de esta escultura una pieza especial:

* La pátina del tiempo: El bronce tiene un color marrón cálido uniforme, pero el desgaste diferencial (más brillante donde la tocan, más mate en los recovecos) le da una 'vida' acumulada. Cada brillo es la huella de una interacción humana.

* Un diseño para durar: El hecho de que esté fundida en bronce y colocada sobre una base sólida indica que fue pensada para resistir la intemperie y el paso del tiempo. Es arte público en el sentido más literal.

* Fecha significativa: Realizada en 1991, esta obra pertenece al período de madurez plena de Botero. Es el trabajo de un artista que ya ha consolidado su estilo y su técnica, y que decide compartirlo con el público de su ciudad.

* Un viaje transatlántico: Nacida de la mente de un colombiano, fue materializada por artesanos expertos en Pietrasanta, Italia, un pueblo famoso por sus fundiciones desde el Renacimiento. Luego viajó de vuelta a Medellín para quedarse. Es una obra con un pedigree internacional que echó raíces en lo local.

Para seguir explorando

La 'Mujer Sentada' no es una escultura para ver de paso. Es una invitación a detenerse, observar y preguntarse. La próxima vez que estés en la Plaza Botero, no te limites a una foto. Rodéala. Fíjate en cómo la luz cambia sobre sus curvas. Observa el contraste entre el bronce pulido y el mate. Deja que tu mente imagine lo que falta.

Esta obra es solo una de las 23 que Botero donó. Te invitamos a buscar a sus 'compañeras' en la plaza: la 'Mujer de Pie', 'El Soldado Romano', 'La Mano', 'El Pájaro'. Cada una tiene su propia personalidad dentro del universo boteriano. Juntas, conforman uno de los conjuntos de arte público más queridos y vibrantes de Latinoamérica, un testimonio de cómo el arte puede habitar las calles y convertirse en parte de la identidad de una ciudad.

¿Te atreves a completar la figura?